martes, 2 de agosto de 2011

Abuelo;

Y hoy me ha venido a la memoria que hacía yo contigo, como estaba contigo. Y me he puesto a llorar, porque ni siquiera me acuerdo; todos los recuerdos que tengo contigo son por fotos y nada más. Me duele, porque cuando te fuise de esta vida tenia un año, no sabía hablar y no pude decirte nunca lo que te quería, a mi me han podido contar lo mucho que me querías, las locuras que hiciste por mi ese dia en el hospital cuando nací, cuando discutiste con una señora que no conocías diciéndole que tu nieta era más bonita que la suya, cuando me cogías en brazos y me dabas palmas, cuando me cantabas, cuando te quedabas mirándome con cara de tonto. Y yo, que no recuerdo nada. Nunca pude hacer todo lo que hiciste por mi y conmigo. Nunca te pude decir lo mucho que eras para mi, lo mucho que te quería. Aún que no estés me acuerdo a seguido de ti, miro fotos nuestras, que es el único recuerdo que tengo. Y aún escribiendo esto lloro y lloro. ¿Por qué no me pude despedir de ti? ¿Por qué no te pudiste quedar más en esta vida? ¿Por qué me paso a mi todo esto? Muchas noches, aún que no lo diga, sueño que vuelves y pasamos un dia juntos, te digo todo lo que quiero decirte, y te abrazo… te abrazo con fuerza porque nunca lo pude hacer. No voy a verte al cementerio, no porque no quiera, porque muchas veces voy. Sinó porque me recuerda todo esto y no me gusta llorar delante de gente, me recuerda que nunca más volverás, me recuerda que me querías muchísimo y que ya hace doce putos años que te fuiste de esta vida, hace doce años que yo era muy pequeña y no sabía dónde te habías ido, solo que nunca más volverías. Quiero verte, abrazarte y decirte lo mucho que me importas y lo mucho que te quiero. Es muy duro para mi hablar de ti, enseguida me pongo fatal. Ha sido muy duro hablar de cuando te fuiste, tuve que ver a mi abuela llorar, también a tu hija llorar como si se terminara el mundo cuando miraba una foto nuestra, yo encima de tus brazos y tu una sonrisa de oreja a oreja. Y a mi padre, un hombre que nunca llora, que nunca lo había visto llorar como lloró contándome porque te habías ido y todo lo que pasó entre tu y yo cuando era un bebé. En fin, que aún que no estes, siempre estarás en mi mente, siempre soñaré contigo y nunca te olvidaré. Aún que no estés has sido un modelo a seguir para mi, y me has hecho más fuerte, mucho más. Siempre que no quiero hacer algo por miedo pienso en lo fuerte que fuiste tu. Y también me acuerdo porque te fuiste de este mundo, por un error, fumar. Y te digo que yo no lo voy a cometer, no voy a cometer ese error, porque tu me enseñaste. Ahora mismo, mientras escribo estas palabras estoy muy mal, llorando muchísimo. Y me gustaría que vinieses, me abrazaras y me dijeras que aún que no estás siegues dentro de mi. Y en este momento te diría al oído; te quiero muchísimo.

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