martes, 19 de julio de 2011
No siento lo que parezco sentir.
Hoy me han dicho que soy muy afortunada, que para mi es todo fácil, que me dejan hacer lo que quiera, salir a muchos sitios, hasta horas altas de la noche, casi siempre estoy feliz. Y me he quedado pensando, enseguida he respondido que lo admitía, soy muy afortunada. Pero por lo que muestro por fuera, porque aquí dentro de mi está todo lo malo, todas las cosas que quiero y no me dejan hacer, todas las tardes dentro de casa estudiando para conseguir sacar buenas notas, todas las discusiones por no hacer mis obligaciones, todos esos días que me quedaba en casa con la escusa de que no quería salir, sola. Llorando y escuchando música, y muchas cosas más. Esas cosas son las que nadie sabe, porque aun que yo lo este pasando muy mal aquí dentro de mi casa, en cuando salgo por la puerta, al mundo exterior, donde todos te ven. Aun que no hayan ganas de sonreír, saco la sonrisa de donde puedo y finjo estar feliz, como si nada me importase, como si nada hubiera pasado. La gente que no es muy importante para mi no se da cuenta, se piensan que soy perfecta, que no me cuesta hacer las cosas, pero esas personas, que se pueden contar con os dedos de las manos saben todo lo que me pasa, todo lo que me cuestan las cosas, lo difícil que es para mi todo. No todo me sale bien, solo que me lo guardo para mi.
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